Jemba responde las mismas ocho preguntas de siempre, toma la solicitud de reserva con fechas y personas, y captura las bodas y eventos con los datos que necesitas. Sin prometer una habitación que ya no tienes.
No reemplaza a tu recepción. Le quita las preguntas repetidas y el ir y venir de fechas, para que atienda a quien ya está en el lobby.
Entrada, salida, adultos y niños, y tipo de habitación. Todo junto, no en catorce mensajes.
Explica qué incluye cada habitación y su rango, aclarando que el precio depende de las fechas.
Tipo de evento, fecha tentativa e invitados. Cuenta qué espacios tienes; la cotización la haces tú.
Alberca, wifi, estacionamiento, desayuno, mascotas, spa. Las mismas ocho preguntas de siempre.
Check-in y check-out, anticipo, cancelación y la ubicación con su enlace de mapa.
El que pidió tarifas para un puente y no volvió recibe un mensaje días después, sin insistir.
Cada solicitud llega ordenada al panel — no como una conversación que alguien tiene que leer completa para saber qué fechas pidieron.
Y si tienes una que no está aquí, la vemos en la llamada.
No, y es el punto más importante. No lleva tu calendario en vivo, así que nunca dice “sí hay lugar” de memoria: toma la solicitud con fechas y personas, y avisa al huésped que el hotel confirma disponibilidad y tarifa. Un sobrecupo cuesta mucho más que una respuesta lenta.
Da el rango que tú cargaste y aclara que el precio final depende de las fechas y la temporada. No inventa una tarifa cerrada para un puente o una fecha alta, que es donde más se equivoca un bot mal hecho.
Recoge tipo de evento, fecha tentativa y número aproximado de invitados, y te lo pasa. No cotiza: un evento es demasiado valioso para dejarlo en manos de un precio automático. Tú llegas a esa conversación con los datos ya en la mano.
Sí, con lo que esté en tu información. Son las preguntas que más se repiten y las que más tiempo consumen en recepción. Si algo no lo tienes cargado, no lo inventa: ofrece confirmarlo.
Cita tu política tal cual, incluido el anticipo si lo pides. Si el caso se complica —un reembolso, una queja, una tarifa de grupo— te pasa la conversación en vez de improvisar una excepción.
Cuéntanos cómo atiendes hoy y te decimos con honestidad si esto te sirve. Sin costo y sin compromiso.